lunes, 4 de agosto de 2014

El periodismo musical en la era digital

Daniela Cortés
Andrea Rico Mendoza

El universo musical, debe sin duda su mayor difusión a los medios de comunicación masivos, puesto que detrás de toda la información que se maneja acerca de esta industria,  se encuentra el trabajo de periodistas que han decidido especializarse como periodistas musicales y son ellos, los que se encargan de introducir ese recurso como una herramienta útil para el medio en esta nueva era de información.

Un profesional de este tipo, es  aquél que mediante investigaciones recolecta y difunde información sobre los artistas y la industria del entretenimiento alrededor del mundo. Es así que los periodistas son una parte primordial para la industria de la música, puesto que con sus opiniones han ido transformando la forma de comprender la música y de compartirla.

La  música en general, tiene la característica de poder transcender y puede ser al mismo tiempo utilizado  en diferentes proyectos, situación que vuelve este recurso más versátil y que permite al profesional abordar desde muchos puntos de vista esta industria.

Sabemos que un buen periodista escucha, investiga, reflexiona e incluso imagina, de tal manera que pueda llegar a escribir o a mostrar, de forma creativa, cualquier tipo de noticia, artículo o abordar otros tipos de géneros apoyándose en esa música que está relaciona con el hecho noticioso o que quiere involucrar para darle más veracidad a lo que muestra.

El periodista musical Enrique Blanc, quien lleva más de 20 años de carrera, mencionó en una entrevista para el periódico mexicano: Milenio que:  “El periodismo musical genera y hereda historia” y es por esto, que la música es de esos recursos que no pueden faltar a la hora de construir reportajes, documentales o incluso crónicas para darle más dramatismo o generar más interés en los públicos.

El ‘boom’ de la música digital

La era de los discos compactos o CD quedó atrás. Ya no es necesario tener a la mano un reproductor de este tipo de discos para escuchar música gracias a la digitalización de este sector.

Smartphones, ordenadores, reproductores de MP3 y MP4 y tabletas son solo algunas de las nuevas herramientas con que dispone el mundo entero para disfrutar de sus géneros musicales preferidos, son prácticas de llevar, pequeñas en tamaño y peso, pero gigantes en capacidad, pero además brindan una muy buena calidad. Estas razones han llevado al mercado de la música digital a evolucionar y revolucionar con éxito este sector en los últimos años. 

La música en la era digital y la piratería

"La música siempre se ha creado y transmitido mediante distintas tecnologías. La llegada del ordenador y la era digital ha hecho más evidente este proceso mediante el cual la tecnología incide en lo musical" (Marquez, 2010).


Partiendo de esta premisa, tenemos que reconocer que la música está altamente relacionada con los avances tecnológicos, por eso es fácil que la forma y los géneros se vayan modificando según el desarrollo de las nuevas tecnologías. Sin embargo, actualmente el  Internet, se ha convertido en la plataforma que les permite atravesar fronteras y que todos los artistas puedan llegar a todo tipo de público con sus canciones, lo que, sin lugar a dudas, ha  favorecido el desarrollo de la industria musical.


Pero a la par de esta evolución, aparece un problema común en la era digital y se debe al uso inadecuado de de recursos sin contar con el consentimiento del autor. Existen entonces aplicaciones o sitios ilegítimos en Internet, en donde la gente del común puede extraer música incurriendo en una práctica a la que se llama: "piratería".

Según la UNESCO, "la piratería en el ámbito de la música abarca tanto el uso ilegal tradicional de contenido musical como la utilización no autorizada de dicho contenido en redes de comunicación en línea. El “bootlegging” (grabación o reproducción ilícitas de una interpretación en directo o radiodifundida) y la falsificación (copia ilícita del soporte físico, las etiquetas, el diseño y el embalaje) son los tipos más comunes de piratería tradicional en la esfera musical."

Hoy en día, para que un artista comparta su música legalmente a través de Internet y llegue a un gran público, puede emplear diferentes modelos de difusión de contenido legítimo sea canales gratis o en los que se reparta la ganancia por la venta o suscripción. Esto hace que más gente inescrupulosa comparta y venda de manera ilegal las producciones musicales.

Este fenómeno se presenta en muchas formas y es por esto que se hace difícil de  abordarlo y atacarlo. Por una parte, la copia no autorizada y comercialización de productos que luego se venden a precios bajos al público, afecta a los creadores tanto como a las empresas, trabajadores de las mismas, artistas, interpretes, diseñadores, técnicos y profesionales. Esto provoca caída en las ventas, ingresos y ganancias de las empresas productoras, consecuentemente, desalienta la inversión en nuevas plantas productivas, la creación de empleos y la creatividad misma. Todos los involucrados en el sector productivo formal se ven perjudicados.


Por eso en esta nueva era digital, es importante promover la protección de los derechos de propiedad intelectual de los artistas, productores musicales y de todos los que participan en el proceso de creación de un proyecto musical. 


Finalmente, la piratería no es una acción que daña netamente las ventas, si no que además dañan la imagen del artista y del propio mercado porque ellos no tienen ningún interés en la industria musical, ni comparten el desarrollo de los proyectos musicales como arte. Así pues, debe existir una cultura por parte de los artistas en utilizar servicios legítimos, pues el respeto a los derechos de propiedad intelectual empieza por el respeto que el artista tiene hacia su propio trabajo.


A continuación compartimos, un vídeo sobre algunas visiones en la era de la música 2.0

Algo de historia

La Corporación Colombia Digital a través de su portal en la Web hace un recorrido histórico por el mundo de la música desde sus inicios en 1906 cuando “Lee DeForest creó la válvula termoiónica capaz de generar y amplificar señales eléctricas, siendo aplicada en la emisión de radio y la computación electrónica”.

Magnetófono de 1935
En este recorrido colombiadigital.net recuerda la época en la que nació el magnetófono (1935), en la que se crearon los primeros aparatos de grabación (1945), y en la que se construyó el primer estudio de grabación de música electrónica (1951).  Todo esto dio pie a la creación de estudios de grabación y al desarrollo de tecnologías más modernas como Midi (1980) y Max para Macintosh (1985).

“Con la llegada del nuevo siglo se hacen de consumo masivo los sistemas de producción, edición y difusión de sonidos producidos por computador. El auge de los computadores portátiles y de los reproductores digitales en formatos como el MP3 facilita el intercambio de pistas y programas. Aparecen los primeros sistemas de código abierto para la producción musical como Pure Data, SuperCollider y ChucK. Artistas combinan formas de expresión a través del uso de TIC”, señala colombiadigital.net.

Así, poco a poco, fue surgiendo la música digital mediante la utilización de instrumentos electrónicos y tecnología digital para su producción e interpretación pasando rápidamente del disco a la red.
La música pasa del vinilo a las redes

Para Héctor Fouce (2010) con esta última etapa de la industria de la música se han desarrollado también nuevas formas de producción y consumo de este sector que han obligado a las empresas a dar ese gran salto a la modernidad y hacia la era digital.

Música en vinilo y aguja
Con esta opinión coincide Juan Calvi (2006), quien describe que la música empezó a transformarse desde el mismo instante en que surgieron las nuevas tecnologías y los soportes digitales todo mediante Internet. Asegura que las compañías discográficas, como Apple, están acudiendo a esta red y están desarrollando sus propios reproductores y plataformas para atraer más gente a su mercado.
Discotiendas, al baúl de los recuerdos

Hay otro aspecto fundamental en la nueva era de la música digital: la forma de adquirir piezas de este sector sin tener que ir a una discotienda. Surge en esta revolución la forma de adquirir canciones a través de música online en tiendas como iTunes, Emusic o Alltunes, pero además con la aparición de Ares, Emule y Edonkey que permiten la búsqueda y descarga gratuita de miles de canciones solo con un ordenador y señal de un módem.

Según consumer.es “la explosión del software social y las licencias Creative Commons han abierto las puertas a una discoteca libre online con más de un millón de canciones”.

Pero el desarrollo de este contenido digital trae consigo su normatividad. En Colombia, por ejemplo, fue sancionada la Ley 1341 de 2009 que creó un marco legal para el desarrollo de estos contenidos definiendo principios y conceptos sobre la sociedad de la información y la organización de las TIC.

En este video, la viceministra de las TIC, María Carolina Hoyos, habla sobre el sector de la música digital:


Esta Ley define las TIC, habla de la contraprestación económica por la utilización del espectro radioeléctrico, de las inhabilidades para acceder a los permisos para el uso del espectro radioeléctrico, del plazo y renovación de los permisos para el uso del espectro radioeléctrico. Adicionalmente define la política, regulación, vigilancia y control de las TIC, relaciona los objetivos y funciones del Ministerio de las TIC, crea también la Comisión de Regulación de Comunicaciones y la Agencia Nacional del Espectro, el Fondo de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y el Régimen de Protección al Usuario, entre otras disposiciones.
Cambios y ventajas de lo tradicional a lo digital

Uno de los cambios más evidentes al pasar de lo tradicional a lo digital en el sector de la música es su adquisición online, pero, sin duda alguna, el cambio más marcado es pasar del vinilo, CD, DVD o cinta magnética a formatos como MP3, WMA, WAV, MPEG y AAC, entre otros.

Otro de los grandes cambios del contenido tradicional al contenido digital es la forma cómo se venden productos musicales. Las casas disqueras se dieron cuenta que era mejor crear tiendas online y reducir la distribución de productos en discotiendas.

La forma de llevar la música ha sido otro de los grandes cambios. La música se lleva ahora en smartphones, tabletas y ordenadores en lugar de discman, reproductores de CD y DVD.

Antiguamente el artista iba a cada medio de comunicación promocionando su música; ahora los oyentes son quienes determinan qué quieren escuchar, en qué emisoras y cuál es la tendencia musical de moda de sus artistas favoritos.


Pasar de los contenidos tradicionales a los digitales ofrece varias ventajas como la inmediatez, la virtualización, la digitalización, la interconexión en red, la desintermediación, la convergencia, la innovación y el nuevo rol de la gente, así como lo describe el informe de ‘Industrias de Contenidos en Latinoamérica’ de Cosette Castro.

Ipad
La música digital economiza costos de desintermeciación, pues si esta se distribuye por el propio artista a través de la Internet, un alto porcentaje de los costos de producción se reducirá y las ganancias serán más palpables para él. Adicionalmente el formato digital supone más comodidad para quienes compran música, pues se eliminan las cajas de discos compactos, los costos de adquisición son menores y los consumidores logran obtener la música que realmente quieren.

Otra de las ventajas de este gran salto de lo tradicional a la digitalización de la música es que esta ha sugerido nuevos conocimientos para artistas, productores, arreglistas y disqueras en la composición, la producción y la distribución; pero además, la música digital ha generado más opciones y expansión a nivel mundial y ha ganado más espacio entre la ciudadanía por la misma facilidad para adquirirla y producirla.
Reproductor de MP3

Las casas discográficas han aumentado sus ganancias –según estudios- en un porcentaje promedio del 8 por ciento a nivel mundial. Actualmente los canales digitales representan un alto porcentaje de los ingresos. Ejemplo claro de ello es lo que describe el ‘Reporte sobre la música digital 2012’ que asegura que “algunos mercados hoy perciben más del 50 por ciento de sus ingresos a partir de los canales digitales: tal es el caso de los Estados Unidos (52%), Corea del Sur (53%) y China (71%). La IFPI (Federación Internacional de la Industria Fonográfica) estima que en 2011, la compra de descargas (de álbumes y sencillos) ascendió a 3.600 millones a nivel mundial, valor que implica un aumento del 17 por ciento”.

Los formatos MP3 o WMA son fáciles de leer en cualquier sistema, llámese ordenador, iPhone, iPad, reproductores o tabletas y esta es otra de las grandes ventajas que trae consigo la digitalización de la música. Esto reduce las barreras entre las empresas que producen música y su consumidor final. 
Cibergrafía:


Calvi, J. (2006). La industria de la música, las nuevas tecnologías digitales e Internet. Algunas transformaciones y salto en la concentración. Estudios de la comunicación, (11). 123-139.

Portal UNESCO http://portal.unesco.org/culture/es/ev.php-URL_ID=39412&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html

Márquez, Israel V.. Hipermúsica: la música en la era digitalTrans. Revista Transcultural de Música [en linea] 2010, (Sin mes) : [Fecha de consulta: 4 de agosto de 2014] Disponible en:<http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=82220947003> ISSN 

Entrevista al periodista musical Enrique Blanc. Portal Milenio.com. Disponible en:  http://www.milenio.com/cultura/periodismo-musical-genera-hereda-historia_0_269973055.html